Por Marc Mejía

Hay proyectos que parecen escritos para que dos leyendas se crucen. Helen Mirren y Pierce Brosnan son esa dupla que nadie sabía que necesitaba hasta que llegó MobLand, la ambiciosa serie de Paramount+ dirigida por Guy Ritchie, con el sello narrativo de Ronan Bennett y Jez Butterworth.

Desde el histórico Ealing Studios de Londres, ambos actores conversaron con la prensa —incluidos miembros votantes de los Golden Globes— sobre el fenómeno que ha sido la primera temporada (la más vista en la historia de la plataforma) y lo que se viene en su segunda entrega.

Pierce Brosnan: “Son monstruos… pero con corazón”

Con su clásico encanto irlandés, Pierce Brosnan describió cómo fue volver a rodar en su ciudad natal y trabajar por primera vez con Guy Ritchie.

“Me mandó cinco guiones. Era una serie de gánsteres, escrita con una energía que me atrapó. Quería trabajar con Guy, volver a Londres. Todo encajó.”

El actor recordó con humor las primeras conversaciones con Helen durante el rodaje de The Thursday Murder Club, donde ambos se animaron mutuamente a aceptar el proyecto.

“Fue casi una decisión en pareja”, bromeó. “Nos sentamos con una taza de té y dijimos: ‘¿Tú lo harías?’ — ‘¿Tú lo harías?’ — ‘Pues sí, si tú vas, yo voy.’”

Y vaya si funcionó. El resultado es una dupla tan feroz como magnética: Conrad y Maeve Harrigan, los jefes del crimen que gobiernan con violencia, manipulación… y un amor retorcido.

“Son monstruos, pero con corazón. Mangled monsters, los llamo yo”, dijo Pierce entre risas. “Tienen una humanidad torcida, pero la tienen.”

Helen Mirren: “Maeve es una loba bajo la luna llena”

La Dama del cine británico no disimula su fascinación por su personaje. En MobLand, Helen interpreta a Maeve Harrigan, una matriarca capaz de hacer lo impensable para conservar su imperio.

“No quieres interpretar a alguien que todos odien. Maeve hace cosas horribles, sí, pero tiene una energía salvaje, casi lunar, que la hace fascinante. Es como una loba aullando bajo la luna”, explicó.

Helen comparó la serie con las tragedias jacobeas, esas obras pos-Shakespeare donde todo termina en caos, sangre y traición:

“Tiene esa oscuridad teatral, casi como si Shakespeare se hubiera juntado con Quentin Tarantino. Es grotesca, divertida y profundamente humana.”

Una relación tan peligrosa como irresistible

Brosnan y Mirren coinciden en que la fuerza de la serie está en la química entre sus personajes.

“Conrad y Maeve se necesitan desesperadamente”, dice Pierce. “Son almas gemelas deformadas, unidos por una mezcla de amor, ambición y violencia.”

Helen asiente:

“Se aman y se destruyen al mismo tiempo. Y eso, para un actor, es oro puro.”

El poder de las mujeres en “MobLand”

Cuando se le preguntó si las mujeres eran el pegamento o la dinamita de la historia, Helen respondió sin dudar:

“Ambas. Las mujeres de MobLand no son accesorios ni trofeos. Tienen poder, voz y presencia. Son el motor emocional y político de todo.”

Pierce añadió:

“Sí, son las más fuertes. Ninguna es ‘decorativa’. Todas mueven las piezas del tablero.”

Villanos con alma (y ritmo de jazz)

El tono de la serie, mezcla de brutalidad y sofisticación, fue otro de los temas que destacaron. Brosnan definió el guion de Butterworth como “elegante y musical”:

“Tiene ritmo, como el jazz. No ensayamos. Llegábamos al set, respirábamos el texto y simplemente… fluía.”

Esa improvisación controlada, dice Mirren, fue clave para mantener la frescura:

“Había libertad para jugar, para lanzar ideas. Podíamos estar haciendo algo horrible y, al mismo tiempo, reírnos. Eso es lo que hace que la serie sea deliciosa.”

Del drama familiar al comentario político

Detrás del espectáculo visual y el humor negro, MobLand también es un estudio sobre el poder —cómo se gana, se pierde y se manipula—.

“Trata tanto de fuerza bruta como de poder psicológico”, reflexionó Mirren. “De cómo las familias se rompen cuando alguien manipula las emociones, las inseguridades, los celos… eso es mucho más devastador que una bala.”

Pierce añadió:

“Y sí, estamos viendo eso mismo en la política actual. Lo psicológico domina sobre lo físico. El poder hoy no grita, susurra.”

Entre Shakespeare y Tarantino

Mirren resumió el espíritu de MobLand con una analogía perfecta:

“Es como ver una tragedia isabelina escrita por Quentin Tarantino.”

Y tiene razón. La serie se mueve entre la elegancia del teatro clásico y la locura estilizada de Ritchie: humor negro, violencia coreografiada y diálogos que chispean.

“Jez Butterworth escribió algo con alma”, dijo Brosnan. “No solo hay violencia, hay poesía en medio del caos.”

Lo que viene: más caos, más traición, más humanidad

Sobre la segunda temporada, ambos actores adelantaron que será más oscura, pero también más emocional.

“Ya leímos los nuevos guiones. Hay sorpresas, nuevas alianzas y más profundidad en los personajes”, reveló Brosnan.

Mirren cerró la charla con una sonrisa cómplice:

“Si la primera temporada fue una explosión… la segunda es dinamita pura.”