Por Marc Mejía

Hay artistas que parecen estar en todas partes. Y luego está Ed Sheeran, que aparece justo donde menos lo esperas… incluso en una película de carreras junto a Brad Pitt.

Durante la conferencia global de prensa de F1, Sheeran habló sobre la creación de “Drive”, la explosiva canción que cierra la película y que ya se perfila como una de las piezas musicales del año. Con una honestidad encantadora, y mucho humor británico, Sheeran reveló cómo terminó escribiendo un tema completamente fuera de su zona de confort.

Porque sí: el “rey de las baladas” se tiró de cabeza al rock estridente… y lo hizo acompañado de John Mayer, Dave Grohl y Pino Palladino. Casi nada.

“Quería hacer algo que no haría normalmente”

Sheeran sabía que el reto era mayor que simplemente escribir una canción.

“Tenía que servir a la película. No podía sonar como algo que ya había hecho. Si no me sacaba de mi zona segura… no valía la pena.”

La producción le mostró varias escenas para inspirarse, pero él eligió una:
el momento final en el que el protagonista se aleja en un dune buggy, una imagen icónica que pedía un tema que se sintiera como un rugido de motor.

Y el resultado fue precisamente eso:
un tema que se escucha a todo volumen, ventanas abajo y con la carretera por delante.

El niño que soñaba con riffs por fin tomó la guitarra eléctrica

Cuando le preguntaron si este estilo representaba un salto para él, Sheeran sorprendió diciendo que, en realidad, era una especie de regreso.

“Es la música con la que crecí. Si hubiera sido más popular en la escuela, habría tenido una banda de rock… pero no lo era, así que toqué guitarra acústica.”

Ese niño rockero nunca desapareció. Solo estaba esperando la película correcta.

“Drive” es la excusa perfecta para que Ed vuelva a la distorsión, a los riffs, al músculo eléctrico que tenía guardado desde los 10 años.

Trabajar con John Mayer y Dave Grohl: “Tenía que llevar mi A game”

Lo que más sorprendió a los periodistas fue el “dream team” que armó para crear el tema:

  • Dave Grohl (Nirvana, Foo Fighters) en la batería

  • John Mayer en la guitarra

  • Pino Palladino, una leyenda del bajo

  • Y Ed, claro, componiendo y cantando

Con esa alineación, fallar era imposible.

“No puedes entrar a un estudio con Dave Grohl y John Mayer y hacer algo a medias. Tienes que llevar tu A game.”
“Con músicos así… es difícil fallar.”

El resultado es una canción que huele a gasolina, a velocidad y a rock del bueno.

Hans Zimmer, Zeppelin y un final que necesitaba explotar

Sheeran contó que la producción le dio una referencia clave:
la película comienza con “Whole Lotta Love” de Led Zeppelin… y necesitaba terminar con algo que sostuviera esa energía.

No se trataba de igualar a Zeppelin—“porque nadie puede”—pero sí de crear un cierre que hiciera justicia al viaje.

“Querían que el final fuera tan poderoso como el inicio. No en la misma liga que Zeppelin… pero sí en su espíritu.”

Incluso imaginó el sonido del post-coro como el arranque de un motor.
Literalmente.

Su proceso creativo: “Dare to suck”

Sheeran compartió algo que repite como mantra cada vez que entra al estudio:

“Dare to suck. Atreverse a ser malo. Es la única forma de escribir algo bueno.”

Compone cuatro días a la semana, nueve a cuatro. Todos los días.
Algunos días salen canciones terribles. Otros días, joyas.
Pero su constancia es digna de un piloto de Fórmula 1 entrenando vuelta tras vuelta.

La emoción detrás del personaje de Sonny

Más allá del ruido de los motores, Sheeran dijo que quiso capturar la emoción del protagonista, interpretado por Damson Idris.

“No era por el dinero. Sonny quería demostrarse a sí mismo que podía hacerlo. Ese es el corazón de la película.”

El tema debía sonar a final, a catarsis, a un hombre que por fin enfrenta sus fantasmas.

Y lo logra: Drive es literalmente un acelerón al alma.

Su fanatismo por la Fórmula 1: “Los británicos crecemos con esto”

Ed no llegó a este proyecto por accidente.
Es fan de la F1 desde niño.

“Los británicos crecemos viendo Fórmula 1. Conozco pilotos, dueños de equipos… Es parte de nuestra cultura.”

Por eso, asistir a las carreras, grabar el video en un dune buggy y hasta sobrevivir un hot lap con George Russell (donde casi muere por un Honda a 30 mph) se sintió como vivir un sueño absurdo y maravilloso.

Sobre hacer más música para F1: “No descarto una secuela, pero tendría que ser diferente”

Al preguntarle si compondría para una hipotética F1 2, su respuesta fue clara:

“No haría otra canción igual. No quiero colgar un cuadro y luego poner al lado la versión B.”

Sheeran no repite fórmulas.
Siempre prefiere el riesgo antes que la comodidad.

Coleccionista de cine, padre de familia y fan del caos musical

Como buen cinéfilo, Ed confesó que colecciona memorabilia de películas.
Entre sus tesoros:

  • El traje de C-3PO

  • El vestuario original de Peter Pan usado por Robin Williams

  • Props de Goodfellas, Hook y Batman & Robin (sí, la versión con los “bat-pezones”)

Entre risas, dijo que algún día abrirá un museo.

Y también habló de su vida como padre:

“Les pongo un vinilo distinto cada mañana. Antes de los ocho, un niño tiene que aprender a cantar. Después, es más difícil.”

Conclusión: un artista que sigue aprendiendo… y que no planea frenar

Ed Sheeran podría vivir de repetir sus baladas románticas por los próximos 40 años.
Pero no quiere eso.

Quiere retarse.
Quiere aprender.
Quiere seguir siendo un novato cada vez que puede.

Eso explica por qué Drive suena como su canción más libre y visceral en años.

Y explica por qué, aunque lo veamos en estadios gigantes o tocando en un bar para 30 personas, Ed Sheeran sigue siendo ese chico pelirrojo de pueblo que solo quería tocar música.