“Paradise”: la serie que mezcla ficción, humanidad y una buena dosis de realidad
Por Marc Mejía
En un panorama lleno de historias apocalípticas, Paradise llega para recordarnos algo simple pero poderoso: incluso cuando todo parece acabado, la humanidad sigue buscando sentido. Creada por Dan Fogelman (This Is Us), esta serie de Hulu combina drama, ciencia ficción y reflexión social con una sensibilidad muy actual.
Durante una charla exclusiva con tres de sus protagonistas —Sterling K. Brown, James Marsden y Julianne Nicholson— miembros votantes de los Golden Globes fuimos testigos de una conversación llena de risas, anécdotas y momentos de introspección.
Sterling K. Brown: “Nunca se vuelve viejo que reconozcan tu trabajo”
El carismático actor y productor ejecutivo Sterling K. Brown habló con una humildad que desarma. Aunque acumula más de una docena de nominaciones al Emmy, asegura que cada una se siente como la primera.
“Al principio pensaba que esas cosas eran para los famosos. De pronto me vi invitado a la fiesta… y seguí siendo invitado. Que tus colegas reconozcan tu trabajo nunca se vuelve viejo”, confesó entre risas.
Brown recordó con ternura sus años como actor “de paso en paso”, cuando soñaba con pertenecer a ese círculo. Hoy, dice, sigue siendo un fan que no da por sentado su lugar.
James Marsden: un presidente imperfecto pero lleno de corazón
Si algo hace especial a James Marsden en Paradise es su capacidad para combinar humor y vulnerabilidad. Su personaje, el presidente Cal Bradford, no es el típico líder heroico. Es humano, torpe a veces, y con un gran corazón.
“No es el presidente tradicional. Pierde poder, se siente perdido, pero sigue intentando hacer lo correcto”, explicó el actor, conocido por Jury Duty y Enchanted.
Marsden contó, divertido, que Fogelman le ofreció el papel durante los Emmy.
“Me dijo: ‘Sé que no debería hacerlo aquí, pero tengo algo para ti’. Y cuando me explicó el concepto, me asusté… pero también supe que debía decir sí.”
El actor bromea sobre su “síndrome de Tourette cómico”, como él mismo lo llama. Siempre tiene un chiste a la mano para aliviar la tensión del rodaje. Y según sus compañeros, el set no sería igual sin su energía contagiosa.
Julianne Nicholson: una villana con alma
En el papel de Samantha Redmond, Julianne Nicholson deslumbra. Su personaje es una mujer aparentemente fría y calculadora, pero con heridas profundas.
“Fue muy divertido ser mala”, admite sonriendo. “Pero detrás de esa dureza hay una persona rota, tratando de sostener su mundo.”
La actriz destaca el trabajo del sonido y la música, que amplifican la intensidad de cada escena.
“Nunca sentí tanto apoyo del montaje y la música. Es como si todo conspirara para contar su historia.”
Un espejo de nuestra sociedad
Paradise no solo entretiene. También nos pone frente al espejo. Cuando se le preguntó si la serie era una advertencia sobre el futuro, Sterling K. Brown respondió con una reflexión que se quedó resonando en la sala:
“El arte tiene dos funciones: reflejar lo que somos y mostrarnos hacia dónde podríamos ir. Paradise hace ambas cosas. Nos enseña lo que somos hoy, pero también que podemos avanzar si actuamos con empatía y comunidad.”
Y sí, la comparación con The Handmaid’s Tale surgió más de una vez. Ambos mundos distópicos se sienten menos lejanos de lo que quisiéramos admitir.
Lo que viene: el mundo fuera del búnker
Brown también soltó algunos detalles sobre la esperada temporada 2 de Paradise:
“Vamos a conocer a la gente que sobrevivió sin recursos, los que no tuvieron tiempo de construir un búnker. Veremos lo mejor y lo peor del ser humano. Y cuando esos dos mundos choquen… todo se descontrolará.”
El actor se contuvo de revelar más, pero dejó entrever que Dan Fogelman se inspira en la conversación con el público:
“Él escucha, lee comentarios y si algo lo intriga, lo transforma. Lo que viene es realmente cool.”
La música: un personaje más
Si hay algo que destaca en Paradise es su banda sonora. Cada episodio reimagina un clásico de los 80, dándole un tono inquietante y emocional.
“El final del episodio 4, con I Think We’re Alone Now de Tiffany, es brutal”, comentó Brown. “Toman una canción que todos conocemos y la convierten en algo totalmente nuevo. Es como si el recuerdo se torciera.”
El compositor Siddhartha Khosla, también colaborador en This Is Us, logra que la música funcione como un hilo invisible que une emoción y tensión.
Un set con alma
Más allá de la ficción, el elenco coincide en algo: el rodaje de Paradise fue un espacio de camaradería y buen humor.
“Dan y Sterling no permiten egos. Todo el mundo llega con ganas de trabajar y pasarlo bien”, contó Marsden.
Incluso las bromas del equipo técnico se volvieron parte del día a día. Según Julianne, los verdaderos bromistas eran los del departamento de maquillaje y peluquería, que hasta crearon un muñeco de látex idéntico a Marsden para usarlo como su “doble muerto”.
Conclusión: ficción con corazón
Paradise no trata solo del fin del mundo, sino de cómo seguimos buscando esperanza incluso en la oscuridad. Con guiones inteligentes, actuaciones poderosas y un mensaje que toca fibras, la serie logra lo que muchas no: hacernos pensar mientras disfrutamos.
Como dijo Sterling K. Brown al cerrar la charla:
“No intentábamos hacer un documental… pero al final, casi lo fue.”
Y esa frase resume perfectamente lo que hace única a Paradise: una ficción que se siente tan real que asusta… y que, de alguna manera, también reconforta.
